Calidad en los Bancos de Leche Humana: Un Compromiso con la Bioseguridad y la Confianza

En nuestro reciente Encuentro a Hablar, tuvimos el honor de contar con la disertación del Dr. Luis Argés, referente indiscutido, fundador del Banco de Leche de Mendoza y Director del Área de Calidad de nuestra red. Su presentación no fue solo una clase técnica, sino una hoja de ruta estratégica para el futuro de los Bancos de Leche Humana (BLH) en Argentina.

En el encuentro no solo contamos con la participación de referentes de los Bancos de Leche actualmente en funcionamiento en el país, sino también miembros de los equipos técnicos, asistenciales y directivos de las provincias que están trabajando para la creación de los nuevos Bancos de Argentina.

La disertacion completa y el debate pueden verse haciendo click aquí

La calidad no es un lujo, es una necesidad

El Dr. Argés comenzó con una definición que nos conmovió a todos: la calidad es la transformación de la donación solidaria en bioseguridad. No se trata de una sofisticación o un capricho burocrático; es una herramienta de sostenibilidad y protección para los bancos, especialmente en contextos complejos.

Hoy, Argentina cuenta con 10 bancos, pero el panorama de certificación es dispar. Por ello, la propuesta presentada junto a Adriana Yannelli y Rocío Fontana busca profesionalizar la gestión para que cada gota de leche procesada sea microbiológicamente segura, biológicamente activa y rigurosamente trazable.

Dos caminos hacia la excelencia

Durante la charla, se analizaron dos opciones estratégicas para implementar sistemas de gestión de calidad en nuestro país:

     

     

     

     

     

     

  1. Alineación con Estándares Formales (ISO 9001-2015 / Fiocruz): Un enfoque basado en auditorías externas, análisis de brechas y una fuerte política institucional respaldada por la «alta dirección».

     

     

     

     

     

     

  2. Basado en Normativa Nacional y Control de Procesos: Un modelo adaptado al contexto argentino, fundamentado en la Resolución 270/2015, que prioriza las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), de Laboratorio (BPL) y el análisis de puntos críticos (HACCP).

     

     

     

     

     

     

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Ambas estrategias no son excluyentes, sino complementarias, y buscan estructurar el trabajo diario a través de los POES (Procedimientos Operativos Estandarizados).

El debate: Hacia un Sistema Nacional de Certificación

Lo más destacado de la jornada fue la profunda discusión que siguió a la ponencia. Diversos referentes de todo el país compartieron sus experiencias y desafíos, dejando sobre la mesa puntos centrales para el desarrollo de una certificación propia:

     

     

     

     

     

     

  • La Red más allá del Banco: Se enfatizó que un BLH no puede existir sin una red que lo sostenga. La creación de Centros de Lactancia Materna y Centros de Recolección es el «escalón» previo indispensable para el éxito del sistema.

     

     

     

     

     

     

  • El modelo brasileño como inspiración: Se discutió la posibilidad de convenios para acceder a sistemas informáticos de gestión (como los de Fiocruz) que han permitido a Brasil certificar cientos de bancos de forma gratuita y eficiente.

     

     

     

     

     

     

  • ¿Quién nos certifica?: Surgió la inquietud sobre qué organismo debería liderar la certificación en Argentina. Se mencionaron opciones como el INAL/ANMAT, autoridades provinciales de bromatología, e incluso una colaboración con el IRAM para crear una norma técnica específica para bancos de leche en el país.

     

     

     

     

     

     

  • Priorización y Ética: El debate también tocó la fibra sensible de la priorización de receptores. En un contexto de recursos limitados, la calidad y la gestión de procesos nos permiten tomar decisiones basadas en datos para asegurar que la leche llegue primero a los prematuros de mayor riesgo (<1500g) y casos de patologías específicas.

     

     

     

     

     

     

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Conclusión: Un camino que recorremos juntos

Como bien señaló el Dr. Argés, el sistema de calidad debe ser gradual, continuo y adaptado a la realidad nacional. No buscamos simplemente «un sello», sino construir una confianza inquebrantable entre los donantes, los profesionales y las familias de los receptores más vulnerables.

La creatividad, el talento y el compromiso están presentes en cada uno de los nodos de nuestra red. El próximo paso es formalizar ese esfuerzo en un sistema de calidad que nos hermane y nos fortalezca como país.