Carlos Posse, Luis Argés, Carolina Arguello, Gustavo Sager y Odelza Vega, las madres y padres de los Bancos de Leche en Argentina
Entrevistador, Martín Sapag (MS): Bienvenidos. Gracias por participar en este primer programa de la revista de los Bancos de Leche Argentina, ABLHAR. Hoy tenemos a cuatro invitados de lujo: Odelza Vega, Gustavo Sager, Luis Argés y Carolina Arguello. También recordamos in memoriam a Carlos Posse.
La intención de esta conversación es un ejercicio de memoria y compromiso. Han pasado más de 15 años desde la gesta que ustedes iniciaron, un trabajo que comprometió a mucha gente y que ha beneficiado a innumerables bebés. Sin embargo, la memoria se pierde, y muchas personas hoy desconocen el origen de todo esto. Buscamos que esta historia quede documentada para todas las generaciones, para que sigamos enamorándonos de la misión que nos ha tocado.
Para comenzar, les propongo un juego de identidad: que dos de ustedes presenten al tercero, y que los cuatro finalicen presentando a Carlos Posse.
Presentación de Odelza Vega (OV)
Por Gustavo Sager (GS)
Gustavo Sager (GS): Odelza Vega es ante todo una amiga y una persona extraordinaria. En 2005, desde su cargo como jefa de nutrición en la Maternidad Sardá de C.A.B.A., se propuso construir una pasteurizadora. En un país con recursos limitados, donde no teníamos dinero para pasteurizadores extranjeros (brasileños, ingleses o franceses), ella y el ingeniero Jiménez se lanzaron como Quijotes a este puntapié inicial, lo que hizo posible concretar el Banco de Leche unos años después.
Conocí a Odelza en el aeropuerto, con destino a Brasilia, para el segundo Congreso Internacional de Bancos de Leche en 2005. El 19 de mayo de ese año se firmó la primera Carta de Brasilia, que luego dio origen al Día Internacional de los Bancos de Leche. Desde entonces, tenemos una profunda amistad. Odelza es la madrina del Banco de Leche de La Plata. Es una persona admirable que, incluso después de jubilarse, reinaugura su vida con nuevos proyectos.
Por Luis Argés (LA)
Luis Argés (LA): Yo no tengo el privilegio de la relación tan cercana que tiene Gustavo con Odelza, pero percibo que ella es la pionera, la que enciende la luz, no solo en lo técnico. Tuve el placer de conocerla en un congreso de pediatría en 2005, donde vino por primera vez João Aprigio Guerra de Almeida, y especialmente en 2006, durante el primer curso de calidad en bancos de leche humana que dictó João en Buenos Aires. También compartimos momentos en el primer congreso iberoamericano en 2010, donde se propuso formalmente el 19 de mayo como el día mundial de la donación de leche, basándose en la firma de la Carta de Brasilia. Odelza tiene una potencia interior; es la «piedrita inicial» y una excelente persona.
Odelza y su sonrisa.
La Historia de Odelza
MS: Odelza, tu paso por la Sardá parece la historia de una persona mágica que entiende los desafíos con profundidad. Me gustaría que nos contaras cómo fue esa historia.
Odelza Vega (OV): Soy Licenciada en Nutrición egresada de la Universidad Nacional de Córdoba. Me radiqué en Buenos Aires en 1977 y mi primer trabajo fue en el Hospital Castex. En 1978 ingresé en el Sanatorio Güemes. y en 1980, una colega, insistió que trabajara en Maternidad Sardá.
En Maternidad Sardá, no me interesó la posibilidad de trabajar allí por el estado de la cocina. En la visita a Neonatología, me conmovió. Fue una elección muy difícil porque en mi proyecto profesional, no estaba especializarme en la alimentación de los niños, pero a pesar de eso, elegí el camino más complejo. ¡Mi nombramiento salió el 7 de agosto de 1980, 3 meses después de la propuesta, justo el día de San Cayetano!
Inicialmente, presente un informe sobre la propuesta de trabajo, a realizar en la alimentación de los bebes, área, que correspondía por mi nombramiento como Sub.Jefa de «Cocina de Leche”, y desde ese momento conté con el apoyo del Dr.Miguel Larguía, Jefe de Neonatología. La Maternidad Sardá siempre, apoyó y promociono, los beneficios de la Lactancia Materna, y desde 1960 aplicó el Plan Calostro como la primera opción en la alimentación inicial del bebe prematuro.
La creación del “Lactario de Leche Materna”, permitió el ingreso de las Nutricionista a la Neo, para recabar la información necesaria para el Lactario de Fórmulas Lácteas” y Lactario de leche humana Esta información no solo se refería a las cantidades, sino se registraba la evolución del peso diario de los bebes. Esta información muy útil para los médicos se convirtió en mi primer logro, seguido de muchos otros.
Las madres se extraían leche al lado de la incubadora, se lavaban las manos en la misma pileta, y no había toallas descartables, considerada como, inadecuada para mí, e inicié el proyecto del Lactario de Leche Materna. Asignaron un espacio para este fin y remodelaron el sector de fórmula lácteas, de acuerdo a mi propuesta.
Desde el inicio, fui apique las Buenas Prácticas de Manufactura, para los procedimiento y Normas de higiene estrictas, para las madres y personal. Previamente capacité a todo el personal. Busque el apoyo de las Doctoras Liliana Botto y Marcela Cervetto, Bioquímicas, para controles bacteriológicos de la leche en un principio, hasta que aprendimos que no era el camino y empezamos a hacer controles de calidad de todo el material esterilizado que utilizábamos. Incorporamos 2 autoclaves manuales Chamberlad, para no esterilizar en el centro de esterilización del hospital, Todas estas medidas de procedimientos y controles, permitieron implementar, muchos años después, el BLH. En 1984, ingresó por donación, la primera bomba extractora de leche, marca Egnel, modelo Ameda, de origen sueco, gracias a la gestión del Dr. Larguia.
La producción de leche humana fresca de calidad, alcanzó desde 700 litros a mil litros, cubriendo las necesidades de los bebes, y el excedente, un promedio mensual de 30 litros, se descartaba. Esto me motivó a investigar el funcionamiento de los BLH de Estados Unidos y Europa, pero la organización con el apoyo de una alta tecnología, era imposible de aplicar en nuestro proyecto.
Por internet, descubrí la página de Fiocruz y los BLH de Brasil. En julio de 2003, envié un mensaje por el correo de la Fundación, explicando quienes éramos y detallando nuestro trabajo con leche materna “cruda” para la alimentación de los bebes prematuros. Horas después contesto el Dr. Joao Aprigio sorprendido, por utilizar leche materna fresca desde hacía más de 20 años, con éxito, una práctica desconocida por Brasil.
Me invitó al Primer Curso de Gestión de BLH, realizado en noviembre del 2003, en Montevideo, con 15 días de duración. Uruguay, tenía funcionando dos BLH y Venezuela, 22 BLH, por un convenio de cooperación promovido por Brasil. Esta importante capacitación estuvo a cargo de nuestros Maestros los Doctores Joao Aprigio y Franz Novak.
Regresé con más dudas que certezas, con la necesidad de aprender un nuevo vocabulario técnico, y enfrentarme a un eminente cambio de paradigmas. Empezamos a elaborar este titánico proyecto, inicialmente, con Vanesa Valls y las Dras. Botto y Marcela Cervetto, al que luego se fueron sumando otros profesionales, tan comprometidos como nosotras. Todos los Manuales de Procedimientos, muchos, de por sí, estaban en portugués, estudié el idioma durante tres meses, lo que nos facilitó la traducción y el aprendizaje, trabajo que nos llevó mucho tiempo a Vanesa Valls y a mí.
Finalmente, bajo el amparo de la Ley H – N° 2.102 de 2006 del GCBA, como la primera Ley relacionada con la creación de BLH, aprobada y reglamentada en Argentina; con la validación técnica del correcto funcionamiento por el GCBA del Pasteurizador de Leche Humana, creado a instancias de Servicio de Alimentación, y teniendo como base nuestros 26 años de extensa y exitosa experiencia, inauguramos oficialmente nuestro banco el 22 de septiembre del 2009.
Mónica Waisman, Carolina Arguello, Gustavo Sager, Joao Aprigio, Luis Arges, Odelza Vega, Lucia Alvarez, Carlos Posse y Vanessa Valls. Con este equipo salimos campeones mundiales.
Presentación de Gustavo Sager (GS)
Por Odelza Vega (OV)
Odelza Vega (OV): Gustavo y su esposa Laura son mis grandes amigos en este proyecto. Fue como encontrar a alguien que hablaba mi mismo idioma y tenía el mismo camino trazado. Nos conocimos en el aeropuerto de San Pablo, esperando la conexión. Él me llamó por mi nombre en medio de la multitud, fue un milagro. Viajamos juntos, forjamos una gran amistad, y trabajamos juntos. Lo admiro porque continuó con su banco de leche.
Por Luis Argés (LA)
Luis Argés (LA): Gustavo y yo coincidimos en el primer año de la residencia médica de pediatría en el Hospital Sor María Ludovica de La Plata. Luego, cuando roté mi tercer año en la Sardá, se «respiraba teta», una formación fundamental con la leche humana. Más tarde, volvimos a encontrarnos en el congreso de pediatría donde João Aprigio dio un minicurso, y a partir de ahí, empezamos a hablar de este tema y a compartir experiencias.
Cuando Gustavo inauguró el primer banco de leche en mayo de 2007, le dije que era un «arriesgado». Con muy poco, puso una piedra fundamental muy fuerte. Para mi estructura de pensamiento, fue muy avezado y arriesgado, y hoy lo felicito por ello.
Gustavo con Joao y Odelza. Gustavo es el cronista de las imágenes que ilustran esta entrevista. No solo curtador de madres y bebés, también curador de nuestra historia.
La Historia de Gustavo
MS: Sus personalidades se complementan de forma impresionante, lo que potencia su trabajo. Gustavo, por favor, tu devolución.
Gustavo Sager (GS): Yo siempre quise hacer pediatría, no neonatología. Hice mi residencia y, al terminar, la Maternidad del Hospital San Martín empezó a requerir pediatras para guardias activas. Yo siempre me ubiqué en el área del niño sano, la internación conjunta, y en las charlas de alta, donde la lactancia se convirtió en un punto de progreso en mi vida.
En 1994, hice el primer curso de Hospital Amigo de la Madre y el Niño. Esto fue un antes y un después, ya que mis alumnos eran obstétricas y obstetras, y era un tema que a los neonatólogos les interesaba poco. No me identifiqué como neonatólogo, aunque tenía muy buena formación clínica.
Conocer a Luis me ayudó a ser más serio en la metodología de trabajo. Luis hizo primero la ley, la construcción y luego formó al personal. Él armó un «Hyatt» en Mendoza, inserto en una sociedad que lo apoyaba. Yo hice todo al revés: me tiré a la pileta. Armar un lugar limpio dentro de un «chiquero» era muy difícil. Mi banco de leche era un «kiosco de barrio» de dos por dos.
Siempre envidié la metodología de Luis, el incorporar bromatólogas y nutricionistas, el trabajar con metodología de puntos críticos de control. Sin embargo, no me arrepiento de haberlo hecho de la manera en que lo hice, pues la metodología de trabajo de Brasil permite un margen de seguridad tan grande que, aun con un mecherito Bunsen y un trapito estéril, fue suficiente para no cometer errores.
Agrego que el Banco de Leche de La Plata fue creado gracias a profesionales que fueron gestores y hacedores del proyecto la técnica en nutrición Gabriela Santoro, la Lic. en Enfermería Benita Toledo Infantes, la Bioquímica Ana Brizzio y el Microbiólogo José Viegas Caetano. Fue básica la tarea docente y asistencial en el consultorio de lactancia dentro del Banco de Leche. En el año 2013 la Fundación Florencio Perez nos construyó una unidad de 100 metros cuadrados para funcionar y a partir de ello fue otra historia.
Gustavo Sager (GS): Y ya que hablamos de pioneras y de la difusión de la misión, recuerdo mucho a Carolina Arguello. La conocí alrededor del 2006, probablemente en un congreso de pediatría en Buenos Aires. Tengo un hermoso recuerdo de haberla seguido viendo en los encuentros que tuvimos con los ‘bancarios’, y creo que estuvo cuando hicimos las normas en el ministerio. Siempre a Carolina con ganas de hacer las cosas bien y de progresar. La iniciativa para crear el Banco de Leche de Córdoba surgió precisamente tras el contacto con Odelsa, quien preguntó por alguien interesado en la ciudad y recibió el nombre de Carolina, jefa de alimentación del Hospital Materno Neonatal. El Banco de Leche de Córdoba fue el tercero en la República Argentina y el primero en Córdoba.
Comparto dos anécdotas que retroalimentan la gestión diaria:
La abuela de un bebé prematuro fallecido, que había juntado leche durante 15 días, me entregó la donación en Buenos Aires. Ella había trabajado como trabajadora social, en el primer lactario de Quinquela Martín en La Boca.
Una donante rusa, que vivía en un departamento de súper lujo frente al Parque Las Heras, me pidió que le asegurara que esa leche era «para chicos pobres».
Estos ejemplos demuestran el espíritu de solidaridad, altruismo y gratuidad de nuestro trabajo.
Luis Argés con Alejandro Rabufetti, nuestro «infiltrado» en Brasil. Una delantera de lujo.
Presentación de Luis Argés (LA)
Por Odelza Vega (OV)
Odelza Vega (OV): Comparto la visión de Gustavo. Conocí a Luis en el congreso de 2005. Él es una persona muy formal y tranquila, que da los pasos como corresponde. Luis tuvo la fortuna de poder conseguir los recursos y el apoyo en Mendoza para su proyecto. Aprovechó la oportunidad para lograr un Banco de Leche con una red de distribución y recolección. Cada uno creció según el ámbito, pero el valor de Luis fue superar las dificultades a través de la convicción y la acción.
Por Gustavo Sager (GS)
Gustavo Sager (GS): Luis no recibió los recursos de regalo, sino que tuvo la habilidad política de gestionar los fondos con organismos como el Rotary, Leones y la fundación del hospital. Sus dificultades fueron la burocracia, los planos y la municipalidad, que retrasaron mucho la construcción. Sin embargo, eso sirvió para que él fuera derribando muros literalmente y construyera su lugar.
Luis no solo puso su sello en la gestación del BLH Mendoza, sino que también es formador de los jóvenes que lo sucedieron y honran su legado. Aquí en una visita al Centro de LActancia Materna y de Recolección de Leche Humana en el Hospital Notti que este 31 de octubre ya cumple 10 años!.
La Historia de Luis
MS: Luis, te toca la devolución.
Luis Argés (LA): Cada vez que nos reuníamos, nos cargaban. João me decía que éramos un «avatar» y preguntaba cuándo estaría el banco, lo que me motivó a seguir adelante.
Investigando para mi ensayo sobre leche humana, encontré que ya en 1938 existía un servicio de lactancia en la Maternidad Moreno del Hospital Emilio Civit, en Mendoza. Allí se pagaba a las madres por la extracción de leche, que luego se daba a bebés desnutridos, internados o prematuros, con los cuidados de higiene de la época.
Con mi equipo creamos un «incipiente» BLH» recolectando la leche de las mamás de otros bebés internados. Hacíamos una distribución entre los bebés que carecían de leche de sus propias madres. Sin embargo, ese incipiente banco se derrumbó con la aparición del VIH en la década de los 80, lo que obligó al Ministerio de Salud a prohibir la indicación de leche humana a los bebés que no fuesen de su propia mamá.
La lactancia humana y el vínculo madre-hijo siempre fueron una cosa incorporada, establecida por normas en nuestro Servicio de Neonatología.
En 2007, se sancionó la Ley de Creación del Banco de Leche en Mendoza en forma unánime, una de las primeras en el país. Ese mismo año, fui a Río de Janeiro y realicé un curso de jefe de Banco de Leche Humana en el Banco de Referencia con João, Daniel y Franz, lo cual fue fundamental.
El hito de mayor impacto fue en 2006, el año siguiente a mi primer encuentro con Odelza y Gustavo en el congreso de pediatría, cuando João dictó el curso de calidad y manipulación de la leche, donde estábamos presentes los que luego impulsamos los bancos de leche.
El banco se inauguró en 2011. Teníamos la ley de 2007, cuando Gustavo puso la piedra de su banco. Conseguimos el móvil, por ejemplo, a través del Rotary Club. Esto ilustra las tres patas de la construcción: el Estado, la sociedad y quienes ponen el esfuerzo.
Además de nutricionistas se incorporaron bromatólogos desde el inicio, y desde la planificación se planteó la necesidad de trabajar en Procesos de Calidad, gracias a lo cual se obtuvo la certificación ISO 9001 en el 2013 que se acaba de re-certificar.
Nosotros trabajamos con un equipo de pasteurización adquirido en Brasil, igual que el tiene el BLH de Río y que NUNCA ha fallado
Reconozco que soy perfeccionista o estructurado. No lo hubiese hecho como Gustavo, aunque me hubiese gustado haberlo hecho antes. Pero así fueron las circunstancias. La diversidad es la riqueza en Argentina, y la no homogeneidad es valiosa.
Carolina, dueña de una ternura única, al servicio de las mamás y sus bebés
La historia de Carolina
MS: Carolina, volviendo a lo que mencionabas sobre los desafíos iniciales y la importancia de la convicción, ¿podrías contarnos un poco más sobre la instalación y el funcionamiento inicial del Banco de Leche en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba? Sabemos que el Hospital se estrenó en 2014, un lugar hermoso y muy bien equipado gracias a la donación del gobierno español, pero hubo un camino previo que transitaste.
Carolina Arguello (CA): Sí, claro. La verdad es que fue un proceso de mucha perseverancia. Al principio, en el momento de la inauguración del Hospital Materno Neonatal, solo éramos dos nutricionistas en todo el hospital. Tanto mi colega como yo trabajábamos jornadas muy extensas, a veces desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche. Recuerdo la frustración por la falta de apoyo político, tanto del hospital como del ministerio, a pesar de mi deseo y esfuerzo por progresar con el proyecto.
El Hospital también creó dormitorios para las madres que venían de muy lejos con sus bebés. Se les brindaban las cuatro comidas y ellas atendían a sus hijos, lo que ayudaba a descargar de trabajo a las enfermeras. Yo, sola con las enfermeras y una médica, formé la comisión de lactancia materna, ya que nadie más quería integrarla.
La máquina pasteurizadora llegó el 11 de agosto de 2010. Ya existía una sala de extracción de leche materna. En ese entonces, como jefa del servicio de nutrición, tuve que «remar» mucho la situación, hablando con directores y buscando un lugar, ya que no había uno específico. Finalmente, la sala de lactancia materna se dividió: se hizo pequeña, para unas seis sillas, y la otra parte se destinó al banco. Ese espacio se utilizó para lavar biberones, colocar la pasteurizadora y las heladeras. Era un lugar pequeño, pero cómodo, que incluía un pasillo para la bioquímica y una oficina para mí.
Las donaciones fueron clave. El Rotary Club del Cerro de las Rosas, del cual yo era miembro, donó la máquina pasteurizadora y dos extractoras. Posteriormente, otra pasteurizadora y heladeras fueron donadas por padres. Yo misma me encargaba de pasteurizar junto a una enfermera y la bioquímica. La leche que se extraía en la sala de extracción era para los propios hijos internados de las madres. El excedente se pasteurizaba, siempre con análisis bioquímicos previos, y se destinaba a niños vulnerables cuyas madres no tenían leche materna, habían fallecido o estaban enfermas con enfermedades infecciosas.
En la sala de lactancia, las madres se higienizaban, se les colocaba una bata y pasaban a la sala de extracción. La leche pasteurizada se rotulaba y se destinaba de su madre a su niño en la sala de neonatología. No se mezclaba la leche. Las enfermeras se encargaban de fraccionar la leche en jeringas, rotularlas para cada horario de toma (8 am, 12 pm, etc.), y llevarlas a las salas. También había leche de fórmula que era preparada por una chica de la empresa, para niños que lo requerían, o cuando había poca leche pasteurizada.
Tuvimos muchas dificultades con la primera máquina pasteurizadora, la verdad es que nunca funcionó bien. Se sabe que se cayó del camión que la transportaba y que el ingeniero Jiménez vino a arreglarla. Era una máquina con muchísimos problemas, se descomponía, derramaba agua, y se rompía la bomba de eyección. Esta fue una de las primeras del país, y el ingeniero que la creó tuvo fallas por su inexperiencia. Debido a estos problemas y la falta de apoyo político para su reposición, insistimos nuevamente a las autoridades de salud, y se compró una nueva máquina moderna el 11 de agosto de 2014, a cargo del Ingeniero Marinelli. Hubo una reinauguración del banco, creo que en 2019, cuando empezó a funcionar, pero yo ya estaba jubilada.
Siempre asistí a congresos y reuniones de comisiones de lactancia materna en Buenos Aires, a veces junto a los doctores Argés y Odelsa. Tomé el curso de lactancia materna con Odelza en Buenos Aires, impartido por el doctor João de Brasil, lo que me impulsó a gestionar la pasteurizadora. Incluso organicé un congreso de lactancia materna en Córdoba e invité al doctor João, un evento que se brindó con el apoyo del ministerio de salud y del hospital. Antes de jubilarme, preparé a una de mis colegas, Inés, quien hizo un curso de lactancia con el doctor Sager. Cuando me retiré, Inés quedó como jefa del servicio de nutrición y en la sala de pasteurización.
Me siento muy agradecida por este trabajo de recolección de vivencias, ya que me removió la mente y el alma, trayendo recuerdos bellos de una etapa de la vida que ya pasó. Recuerdo con cariño a mis colegas, a quienes considero personalidades y maestros permanentes. Guardo hermosos recuerdos de los cursos, congresos, y las luchas diarias para cuidar que todo saliera perfecto por los niños, incluyendo el debate sobre las máquinas pasteurizadoras y el crematocrito. Menciono especialmente a compañeras como Vanessa (admirable) y Laura del Chaco, con quienes era feliz compartiendo sobre el trabajo y la familia. Incluso recuerdo una nota de tapa sobre el banco con fotos mías y de la pasteurizadora en el diario La Voz del Interior.
Querido Carlos Posse
Homenaje a Carlos Posse (CP)
MS: ¿Qué recuerdos tienen de Carlos Pose?
Gustavo Sager (GS): Carlos Posse, a pesar de haber sido jefe de Neonatología, tenía una estructura de pediatra general. Tenía una maestría en manejo político, con amigos ministros de salud y gobernadores, lo que facilitó muchísimo la implementación de su banco en el Hospital Perrando. El Perrando fue pionero en la implementación de la estrategia Madre Canguro. Él también logró una ley y consiguió los recursos.
Luis Argés (LA): Conocí a Carlos en el curso de 2006. Me parecía una persona con mucha convicción, que llevaba sus ideas adelante contra viento y marea, con sensación de seguridad. Lo que dice Gustavo es verdad, él revolucionó el Chaco. Era muy afable, compañero y con muchas convicciones. Él también organizó una jornada donde fuimos todos los bancos al Chaco.
Odelza Vega (OV): No lo conocí tan profundamente, pero en la reunión en Chaco, pude verlo como una persona muy amable, simple, con muchas convicciones y muchísimos contactos dentro de la provincia. Las provincias, al ser más pequeñas, facilitan el acceso al poder. Mientras que, en Buenos Aires, yo tengo cierta alergia a los políticos y tuve que gestionar la creación de la nueva unidad hospitalaria y luego una ley. Mi director, que era mi principal enemigo (luego fuimos amigos), me dijo: «Si querés que te salga una ley… buscá que te la hagan. Una vez que tengas la ley, volvemos a hablar.». Fui a buscar al Dr. Lechuga, que estaba en la comisión de salud, y presenté el proyecto. A principios de 2006, dejé el proyecto, y en 2007, la ley salió aprobada y reglamentada. Un obstáculo es siempre una oportunidad para un desafío.
Carolina Arguello (CA): Aunque no tuve la oportunidad de conocerlo tan directamente como ustedes, el impacto de su trabajo se sentía en toda la red. Su capacidad para la gestión y la implementación en el Hospital Perrando, sumado a su visión para obtener recursos y leyes, fue una inspiración para muchos. Él demostró lo que se podía lograr con una combinación de convicción y habilidad política. Es una pena que no esté hoy con nosotros.
La Tarea nos convoca a Todos: !que nadie quede en Soledad!
La Gesta Colectiva: La Necesidad de ABLHAR
MS: La gesta que iniciaron es un ejercicio de organización colectiva. Recuerdo que mencionaron que en una reunión, João Aprigio les hizo una sugerencia al respecto. ¿Podrían compartir esa anécdota y hablarnos de la importancia de esta tarea colectiva a través de una sociedad civil organizada como ABLHAR?
Gustavo Sager (GS): La anécdota de João es crucial. Recuerdo que estábamos en uno de los congresos, y él nos miró a los que estábamos haciendo bancos de leche —Odelza, Carlos Pose, Luis y yo— y nos dijo, con su estilo directo: «Ustedes están haciendo un trabajo excelente en sus hospitales, pero son islas. Si quieren tener peso político y sostener esto en el tiempo, tienen que organizarse. Tienen que dejar de ser ‘el Banco de Leche de la Sardá’ o ‘el de La Plata’ y ser ‘la Red Argentina'». Fue un momento de epifanía. Entendimos que el paso siguiente era dejar de mirarnos el ombligo y crear un cuerpo institucional que nos representara.
Luis Argés (LA): Exacto. João entendió que el Estado, por sí solo, es burocrático y lento. La verdadera potencia reside en la sociedad civil organizada. Los Bancos de Leche son un claro ejemplo de cómo la generosidad de la sociedad (las madres donantes, el voluntariado) debe tener un marco legal y una representación fuerte para gestionar recursos y políticas públicas. Cuando constituimos la Asociación Civil ABLHAR, estábamos dando ese salto: de ser una simple red de hospitales a ser un actor con voz propia, una ONG que podía interactuar con el Estado en pie de igualdad para defender la misión.
Odelza Vega (OV): Para mí, ABLHAR es la consolidación del sueño. Es la garantía de que este trabajo no se perderá con el cambio de gestiones hospitalarias o políticas. El valor de ABLHAR radica en la homogeneización de la calidad y en el apoyo mutuo. El Banco de Leche no es solo un equipo técnico; es una comunidad que, al formalizarse como Asociación Civil (ONG), adquiere la capacidad de multiplicar el mensaje de la lactancia materna y la donación, llegando a donde la burocracia estatal no llega. Es el corazón y el alma de la red argentina, y la mejor forma de honrar todo el esfuerzo de estos años.
Carolina Arguello (CA): Sumando a lo que dicen, la visión de João fue fundamental para darnos cuenta de que, a pesar de los esfuerzos individuales y las batallas libradas en cada hospital, la fuerza colectiva era lo que realmente nos permitiría trascender y asegurar la continuidad de este trabajo tan valioso. La unión en ABLHAR nos dio una voz más fuerte y una plataforma para seguir creciendo.
Primer curso de formación en Bancos de Leche Humana. Joao en el centro, presente gracias a la respuesta de una botella con un mensaje lanzada al mar. Extraordinario legado.
Cierre y Mensaje a las Nuevas Generaciones
MS: Hay un capital humano extraordinario esperando que marquemos un rumbo. ¿Cómo estimularían a los jóvenes a que tengan coraje y no miedo en esta gesta?
Odelza Vega (OV): Nuestro trabajo surgió de una gran necesidad y del compromiso individual. Fuimos huérfanos del Ministerio de Salud de la Nación, y eso generó rechazo en las autoridades, que fueron obligadas a aceptarlo. Recuerdo que un asesor del Ministerio dijo: «¿Para qué se ponen en semejante problema [los bancos de leche]? Si existen las fórmulas validadas…».
El mensaje para los jóvenes es que el valor de las instituciones no depende de la estructura, sino del recurso humano. El trabajo en el Banco de Leche genera solidaridad, compromiso y amor. Es una comunidad de mujeres donde la solidaridad genera un gran torrente de amor. Además, es crucial valorar el rol de las nutricionistas, que son personal capacitado para la prescripción de leche pasteurizada junto con el médico tratante.
Luis Argés (LA): Yo no tuve un mentor cercano. Nuestro legado es que la experiencia de haber concretado los bancos está nutrida de nuestro bagaje de información y de perspectivas solidarias. La primera misión de un banco de leche es social: elevar las tasas de amamantamiento y vincular a la familia. Luego viene la visión técnica. Los pediatras en general tenemos falta de formación en nutrición, por lo que hemos aprendido muchísimo de la interdisciplina con las nutricionistas. Aprovechen la experiencia que ya existe.
Carolina Arguello (CA): Lo que yo diría a los jóvenes es que no se rindan ante la burocracia o la falta de apoyo inicial. La pasión y la convicción son motores poderosos. El camino puede ser difícil, como lo fue con las máquinas pasteurizadoras o la gestión de espacios, pero cada obstáculo es una oportunidad para aprender y fortalecerse. Confíen en el valor de lo que hacen y en la capacidad de la solidaridad para mover montañas. Las comunidades de trabajo como la nuestra, con el apoyo de instituciones como ABLHAR, demuestran que, a pesar de los desafíos, se pueden lograr grandes cosas. Valoren la colaboración y la interdisciplina, porque es en el intercambio donde se encuentra la verdadera riqueza.
MS: Como cierre, ya que Gustavo lo trajo a colación, recordamos la Orden del Tornillo de Quinquela Martín. Él premiaba a las personas que creía que estaban «locas» por su generosidad. Él decía: «Una persona no vale por lo que tiene, ni siquiera vale por lo que es. Una persona vale por lo que da.». ¿Cómo darles las gracias por tanto? Ustedes tienen ese alto valor. Son muy valiosos para nosotros.
Galería de Fotos
La historia siempre invita a seguir…y no claudicar…gracias enormes…
Volver a empezar…» caminante no hay camino…»
Se hace camino al andar. Siempre hay personas que hacen punta. Nos queda a nosotros continuar y optimizar lo iniciado. Muchas gracias
Que pasiones
MARTIN Sapagte agradezco.esta hermosa entrevista de gente ta valiosa y admirada. Con
Tango caudal de entrega. Leamlá y si no tienen banco de leche humana ,como ellos dejen su maravillosa impronta
Gracias miled
Hermosa nota. Quiero reconocer como continuadores en el Banco a la Dra. Ana Tabuenca(actual jefa), Araceli Augusto, Flavia Zeni, Doris Tejada licenciadas en enfermería vehementes en su compromiso con la tarea. Y a las donantes. Gus.
Gracias por semejante legado ! Mi respeto y admiración a cada uno de Uds ,Gracias por su Amor !🥰 🙌❤️
Excelente !!!! Los Felicito por todos lo han dado de corazón y siguen haciéndolo . Sus vidas son un gran ejemplo y altísima inspiración . Abrazos Me encNtó la nota . Brillante
Felicitaciones Martín, hermosa la nota…
La recopilación de las voces de los que iniciamos este camino (por suerte ya sin retorno) es muy cálida y a su vez elocuente: evidencia entusiasmo, pasión, esfuerzo, convicción, desilusión y dificultades pero también grandes logros y resultados e indican destino y futuro…
La instalación del nuevo paradigma de donación de Leche Humana, el incremento del amamantamiento y la disminución de la Tasas de Mortalidad Infantil son los datos más contundentes. Ahora a ABLHAr…Gracias
Excelente nota, el Banco de Leche Humana del hospital.San.Martin.de La.Plata,lugar que pude transitar y aprender sobre Lactancia materna, agradezco a Gustavo Sager y equipo por esa.posibilidas,desde mi rol de obstetrica apoyando la lactancia materna.
Felicito a los creadores e impulsores de ABLHAR, una inicitativa que sin dudas nace como consecuencia del crecimiento y expansión de los BLH en Argentina. En particular quiero agradecer al Dr. Gustavo Sager que en los inicios (2007), con el primer BLH en La Plata, confió y apoyó la posibilidad de concebir un equipo Pasteurizador que se adapte a los requerimientos locales y cumpla los standares Internacionales, donde nosotros aportamos la tecnología necesaria para obtener y preservar un LHP de calidad. Sin su apoyo, asesoramiento, seguimiento y puesta en práctica, no se podría haber obtenido un equipo que hoy, nos enorgullese equipar a 10 de los primeros BLH. Gracias
Felicitaciones y éxitos 🙌!!