Un Banco de Leche Humana es una de las inversiones sanitarias más rentables que puede hacer una provincia: salva vidas de bebés de alto riesgo, acorta internaciones y devuelve varias veces lo que cuesta. Esa fue la idea central de la conferencia que el Dr. Luis Argés brindó el 14 de octubre de 2026 ante más de 70 rotarios, profesionales y referentes de todo el país.
El encuentro virtual fue organizado por el Distrito 4851 de Rotary International junto con la Asociación de Bancos de Leche Humana de Argentina (ABLHAr). Abrió con la introducción de Mónica, “Macera” del Rotary, el saludo de la Vicegobernadora del distrito, Marta Romero de Falduti, y las palabras del presidente de ABLHAr, Dr. Martín Sapag, quien destacó que Rotary tuvo un rol en casi todos los bancos del país y que la transformación social necesita articular Estado, sociedad civil y empresa.
El Dr. Argés es médico pediatra neonatólogo, fundador del Banco de Leche Humana de Mendoza y fundador y director del Área de Calidad de ABLHAr. Recordó que la Asociación tiene apenas un año como institución jurídica, pero reúne 25 años de experiencia de los equipos de los diez bancos que hoy funcionan en el país.
Una casa de lactancia que funciona en red
Un Banco de Leche Humana es un servicio de salud especializado, pero el Dr. Argés también lo describe como una «casa de lactancia», expresión acuñada por el Dr. João Aprígio Guerra de Almeida, referente mundial en BLH. Su primera misión es promover, proteger y apoyar el amamantamiento y la donación de leche, en la comunidad y en el equipo de salud.
Su misión técnica es recolectar, procesar, pasteurizar, almacenar y distribuir leche donada, segura y de alta calidad, para bebés de alto riesgo internados. El circuito es riguroso:
- La leche llega desde los domicilios de las donantes (en Mendoza, alrededor del 60 %) y desde los centros de recolección, siempre con cadena de frío.
- Se le realizan controles físico-químicos y se pasteuriza para eliminar microorganismos patógenos.
- Se almacena a −20 °C hasta que el control bacteriológico, con resultado en unas 48 horas y valida su aptitud para el consumo.la aprueba.
- Se distribuye a los servicios de neonatología y pediatría mediante una prescripción médico-nutricional.
Pero un BLH no puede funcionar sin su red. La Red de Leche Humana se integra con:
- Espacios Amigos de la Lactancia (EAL): lugares cómodos, higiénicos y con agua y jabón para higiene de las manos y heladera para mantener la cadena de frío. Se distribuyen en ámbitos laborales y educativos, para que la madre no interrumpa la lactancia. Pueden ser modestos, pero nunca debe tolerarse un baño o un lavadero para la extracción de leche….
- Centros de Lactancia Materna (CLM): apoyo integral con consultorio, sala de extracción y talleres; en cada maternidad tiene debería tener uno.
- Centros de Recolección de Leche Humana (CRLH): personal capacitado y almacenamiento a −20 °C para enviar la leche al banco con transporte especializado.
- El Banco de Leche Humana .
Siguiendo el concepto de la OMS, la red es no jerárquica: reúne personas y organizaciones de distinta complejidad en torno a objetivos comunes, con protocolos de compromiso y confianza.
Principios y tecnología apropiada
Todos los BLH y sus redes se rigen por 3 principios: gratuidad, donación generosa y solidaria, y estar fuera del comercio. Los ampara la Ley Nacional de Lactancia 26.873 y las normas provinciales que adhieren a ella.
El Dr. Argés insistió en el concepto de tecnología apropiada, clave para convencer a las autoridades. Es un enfoque que prioriza:
- Accesibilidad y sostenibilidad: equipamiento asequible que se mantiene con recursos locales.
- Adaptabilidad: pertinencia para cada contexto cultural y sanitario, algo decisivo en un país tan diverso como la Argentina.
- Eficiencia: mejorar la calidad de vida aprovechando al máximo los recursos.
- Aceptabilidad: el equipo de salud la incorpora con facilidad porque ve el beneficio para sus pacientes.
Impacto sanitario: menos muertes, menos días de internación
Reducir la mortalidad infantil es el objetivo primordial de los BLH. La OMS y UNICEF sostienen que el amamantamiento y, cuando no es posible, la leche humana donada y pasteurizada, constituyen la estrategia sanitaria de mayor impacto para lograrlo.
La leche humana disminuye drásticamente el riesgo de enfermedades graves en los bebés internados:
- Enterocolitis necrotizante, una infección intestinal grave que puede ser mortal.
- Sepsis, la infección generalizada que puede ser mortal también .
- Retinopatía del prematuro, que puede causar ceguera.
Además mejora el neurodesarrollo, la maduración y la respuesta inmunológica. Los bebés que reciben leche donada egresan antes de terapia intensiva que los alimentados con fórmula, lo que alivia la espera angustiante de las familias.
Hay también un círculo virtuoso para las madres: quienes amamantan y donan reducen su riesgo de cáncer de mama y de ovario, con evidencia científica sólida.
Retorno económico: entre 6 y 19 veces lo invertido
Para quienes administran recursos, el argumento es contundente. Un BLH banco ahorra en tres frentes:
- Fórmulas artificiales, y sobre todo en el tratamiento de las complicaciones que causan en bebés que no las toleran, a veces más costoso que la fórmula misma.
- Medicamentos, en especial antibióticos, de los más caros y usados en terapia intensiva.
- Días de internación, cada uno de alto costo en terapia intensiva o cuidados intermedios.
Los BLH argentinos ya lo documentaron: hay estudios de costos del primer BLH del país en La Plata, del banco del Hospital Lagomaggiore de Mendoza y una evaluación de tecnología sanitaria del banco de Neuquén publicada en la Revista Argentina de Salud Pública. Un informe técnico español de 2026 (FEDALMA), estimó que cada euro invertido en leche humana donada ahorra entre 6 y 19 euros en costos sanitarios.
Impacto ecológico
La leche donada también cuida el ambiente. Evitar el uso innecesario de fórmulas comerciales infantiles reduce el impacto de toda su cadena: producción ganadera, procesamiento industrial, envases plásticos, transporte y residuos. Menos sustitutos significa menos presión sobre el planeta.
La convergencia virtuosa
El Dr. Argés llamó «convergencia virtuosa» a la articulación de 3 actores:
- El Estado: todos los BLH argentinos funcionan en el sistema estatal de salud, junto al recurso humano idóneo, capacitado en clínica de la lactancia, manipulación de leche humana y tareas propias del BLH banco.
- La empresa privada, que puede apoyar a toda la red con logística, insumos como frascos de vidrio o extractores, capacitación y campañas. Siempre sin conflicto de intereses: nunca se aceptan aportes de empresas de fórmulas infantiles. Como anécdota de compromiso social: en Mendoza, el chofer de una empresa privada de logística llevaba la leche al BLH antes de seguir con su reparto…
- La sociedad civil organizada, con Rotary International como ejemplo.
En Brasil, la red más grande del mundo, con unos 230 bancos y otros tantos centros de recolección, Rotary dona pasteurizadores, extractores y frascos y coopera con Fiocruz. En Mendoza, Rotary acompañó al BLH desde el proyecto inicial en 2010: hizo la primera campaña de donación de leche, organizó maratones y subastas, ayudó a adquirir un vehículo 0 km para la recolección domiciliaria y patrocinó cursos de capacitación.
La experiencia actual se formalizó el 4 de julio de 2026 con el acuerdo entre el Distrito 4851 y ABLHAr, firmado al asumir el gobernador Martín Echegaray. Su objetivo es proteger la vida de los recién nacidos de alto riesgo que no pueden recibir temporalmente la leche de su madre. Rotary aporta su capacidad de impulso y movilización; ABLHAr, la experiencia para acompañar la instalación y el sostenimiento de cada banco, con eje en calidad, seguridad y educación continua.
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Lo que preguntó el público
¿Se puede recolectar leche lejos del banco?
Sí. La red conecta localidades con centros de recolección y de allí con el BLH, sin romper la cadena de frío. El Dr. Gustavo Sager, creador del primer banco del país en La Plata (2007), explicó que la norma orienta a no superar unas 6 horas de traslado, pero lo decisivo es mantener la leche congelada y registrar la temperatura. La Plata recibió leche en óptimas condiciones desde Coronel Suárez, a 700 km. En Neuquén, desde el BLH en el centro de la provincia, la leche llega a todos los puntos en menos de 6 horas.
¿Cuántos BLH necesita el país?
La referencia es aproximadamente un banco por millón de habitantes, como en Brasil. Casi todas las provincias quedarían bien cubiertas con uno; Córdoba, CABA, Santa Fe o Buenos Aires necesitarían más o de mayor escala.
¿Cómo empieza un club?
Hace falta un grupo de profesionales interesados, la decisión de las autoridades sanitarias y la convergencia con actores como Rotary. ABLHAr escucha a cada grupo y acompaña según sus necesidades: espacio, equipamiento o recursos humanos. Ya hay procesos en marcha con Jujuy, San Juan, San Luis y La Pampa.
¿Pueden sumarse clínicas privadas?
Ya lo hacen. Con un Centro de Lactancia Materna (CLM) organizado y estimular a madres donantes, se pueden integrar a la red y podrían solicitar leche pasteurizada para sus pacientes.
¿Cuánto cuesta equiparlo?
Entre 40.000 y 80.000 dólares en equipamiento, según el pasteurizador elegido. Es la menor de las inversiones: el mayor costo es el personal. El pasteurizador brasileño de Mendoza funciona desde 2011, como destacó. Adriana Yannelli, Secretaria de ABLHAr y Bromatóloga del BLH. ABLHAr comparte su listado de proveedores y equipamientos.
Un sueño compartido
El encuentro cerró con un deseo: que de esta charla nazcan nuevos bancos hasta llegar a uno por millón de habitantes en la Argentina. Quienes quieran sumarse pueden hacerse socios de ABLHAr en forma gratuita desde la sección «Quiero ser parte» del sitio web de la Asociación, donde también están los contactos de todos los bancos del país.